
El Atlántico es todo lo que somos. A él le debemos mucho más que nuestros vinos.
Este estilo de vida tan auténtico, el color que nos define, la forma en que disfrutamos de cada momento, la personalidad que nos caracteriza. Mar de Frades es puro Atlántico.

¿Recuerdas la última vez que hiciste algo verdaderamente espontáneo?
Vivimos en un mundo en el que todo está programado, sin margen para la improvisación. El trabajo y el ocio, la familia, las relaciones, todo tiene su casilla, su compartimento. Todo es previsible, está calculado. Hasta lo que se supone que no.

Mar de Frades es una invitación a salirte del camino y abrazar la libertad. Una invitación a dejar que los planes surjan y se vivan con espontaneidad. A vivir el lujo de la vida, que no va de tener más, va de dejarse seducir por los momentos inesperados.
Mar de Frades es sumergirte de lleno en un azul hipnótico y cambiante, en una fuerza imprevisible que solo sucede aquí y ahora y que puede cambiar en cualquier momento: es observar cómo la llegada de la tormenta crea una intimidad irresistible, son los 10 minutos al sol en invierno que se sienten como vacaciones, es el vestidazo que tuviste que llevar con cardigan de lana y te sorprendió, y la tarde de playa que pudiste disfrutar sin ningún horario. Es un soplo de libertad, es vivir en azul.

Vivir en azul es disfrutar de lo inesperado.
Deja que la vida te sorprenda en cada instante y descubrirás que lo inesperado puede ser algo maravilloso.

Vivir en azul es sentir con toda la intensidad.
Atrévete, descubre, experimenta, ama sin límites ni miedos y abraza la vida con todas tus fuerzas.

Elegante y sofisticada, símbolo de seducción, hedonismo y espontaneidad. Reafirmamos nuestro origen atlántico como seña de identidad.
Somos la marca que invita a vivir en azul para disfrutar del verdadero estilo atlántico.


